Dominacion

Dominación y sumisión

Dominación y Sumisión, conocida también bajo sus siglas D/s, es un conjunto de comportamientos, costumbres y prácticas sexuales centradas en relaciones de consenso que implican el dominio de un individuo sobre otro ( EPE ) en un contexto sexual o más genérico, parcial o global, limitado o indefinido en el tiempo. Es una de las prácticas del BDSM.

El contacto físico no es necesario y puede incluso ser inducido anónimamente vía telefónica, email o servicios de mensajería on-line instantánea. En algunos casos puede ser intensamente físicos, a veces convirtiéndose en sadomasoquismo. En D/s, cada participante siente placer o disfrute erótico por el hecho de ser dominado o dominante. Aquellos cuyo estatus es superior son llamados “dominantes”, amos (masculinos) o amas (femenino) y quienes adquieren la posición subordinada se llaman “sumisos” o subs (tanto hombres como mujeres). Un Switch es un individuo que puede tomar posesión de cualquier rol. Dos switchs juntos (o juntas) pueden negociar e intercambiar roles varias veces durante una sesión. “Dominatrix” es un término generalmente reservado para una mujer, profesional, quien domina a otros por dinero.

Introducción

La dominación y la sumisión, y el conflicto interno y la rendición inherentes a ellos, son cuestiones duraderas de la cultura humana y la civilización. En la sexualidad humana, esto se ha ampliado para incluir la exploración mutua de roles, emociones y actividades que serían imposibles o complicadas de hacer sin un compañero que tomase el rol opuesto.

Aunque la D/s contenga representaciones de brutalidad y crueldad y las respuestas emocionales a ellas, los adherentes a estas prácticas rápidamente señalan que la D/s no se basa en actos de brutalidad y crueldad. Es un intercambio de poder por consenso que se realiza en una pareja que no necesariamente debe involucrar brutalidad (como por ejemplo, castigo corporal) o crueldad (abuso verbal o emocional). Se basa fundamentalmente en la confianza y la comunicación entre dos personas. También se basa en una ética profunda de respeto mutuo en la que la exploración de las emociones provocadas por un intercambio de poder ocurre de una manera segura, sana y consensuada.

El sumiso cuenta normalmente con una palabra de seguridad para prevenir que el dominante pueda traspasar los límites físicos y emocionales. Esta palabra de seguridad es importante cuando se realizan actividades de humillación o “juegos mentales” porque los sumisos pueden no darse cuenta del límite emocional hasta que lo cruzan. Si uno de estos límites es superado y el sumiso emplea la palabra de seguridad, el dominante cesará su actividad inmediatamente y charlará este punto con el sumiso en una manera suave y comprensiva.

Una sesión de D/s puede realizarse a forma de ritual o de manera libre. Generalmente es un estilo negociable, con personas que discuten sus propios deseos, límites y necesidades a fin de encontrar puntos en común. Una relación entre D/s puede ser sexual o no, a largo o corto término, íntima o anónima. La mayoría de los adherentes buscan en estas prácticas la cierta intensidad, confianza e intimidad que son necesarias para permitir que una relación así sea posible.